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El obispo Emanuel Hana Shaleta, líder de la Iglesia Católica Caldea en San Diego, en California, fue detenido mientras intentaba abordar un avión con destino fuera del país. El religioso es investigado por presunto fraude y desvío de fondos de la parroquia que dirigía. La aprehensión se produjo en el marco de una investigación iniciada tras varias denuncias relacionadas con el manejo de recursos económicos destinados a actividades religiosas.
Según las primeras indagaciones, el obispo habría desviado más de 400 mil dólares de los fondos parroquiales para cubrir gastos personales. De acuerdo con los reportes preliminares presentados ante las autoridades estadounidenses, parte del dinero habría sido utilizado para visitar un centro de entretenimiento para adultos ubicado en Tijuana, México.
Obispo tenía transporte privado
Las investigaciones señalan que el religioso realizaba viajes frecuentes a ese establecimiento, conocido como Hong Kong, localizado en la zona fronteriza. Los informes iniciales indican que Shaleta habría acudido al lugar en varias ocasiones durante periodos recientes. Según las denuncias, incluso contaba con transporte privado enviado por el propio establecimiento, un servicio que generalmente se ofrece a clientes habituales.
Las autoridades federales continúan recopilando información para determinar el origen exacto de los fondos utilizados y establecer si el dinero procede directamente de las cuentas de la parroquia o de otras fuentes vinculadas a la institución religiosa. El proceso también busca verificar el monto total presuntamente desviado. Hasta el momento, los investigadores no han difundido detalles sobre posibles cargos formales ni sobre el estado legal del religioso tras su detención.
Es una iglesia católica con costumbres orientales
El caso permanece abierto y las autoridades continúan revisando documentos financieros, registros de transacciones y testimonios relacionados con la administración económica de la parroquia. La Iglesia Católica Caldea forma parte de las Iglesias católicas orientales que mantienen comunión y reconocen al Papa. Esta tradición cristiana tiene su sede histórica en Bagdad, en Irak, y sus orígenes se remontan a los primeros siglos del cristianismo.
Aunque conserva ritos litúrgicos y tradiciones propias del Oriente cristiano, la Iglesia caldea mantiene vínculos doctrinales y administrativos con la Iglesia católica romana. En ciudades estadounidenses como San Diego existe una comunidad significativa de fieles de esta tradición religiosa. Las autoridades indicaron que las investigaciones continuarán en las próximas semanas.
