Después de doce años de una batalla judicial sostenida, el capitán Diego Peñaherrera se reincorporó este lunes 5 de enero a la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE). Su retorno se concretó por disposición expresa de la justicia.
El oficial llegó antes de las 08h00 de este lunes a la Comandancia de la FAE, ubicada en el complejo ministerial de la Recoleta, en el centro sur de Quito. Vestía uniforme de parada, boina y sable.
La reincorporación de Peñaherrera se ejecutó luego de que el Director de Talento Humano de la institución le notificara, el pasado 30 de diciembre, que debía presentarse para cumplir los trámites administrativos correspondientes.
Peñaherrera luchó por años
La orden judicial provino de un tribunal de la Corte Provincial de Santo Domingo de los Tsáchilas. La sentencia dejó sin efecto una resolución administrativa emitida en octubre de 2013 dándole la baja a Diego Peñaherrera.
Dicha medida, adoptada por el Consejo de Generales Subalternos de la Fuerza Aérea, había negado su retorno a las filas. Esto ocurrió pese a que la justicia ya había ratificado su inocencia.
Peñaherrera denunció haber sido víctima de persecución política durante el gobierno de Rafael Correa. En ese periodo formó parte del grupo de seguridad presidencial. Entre enero de 2007 y julio de 2008 se desempeñó como jefe de seguridad de Anne Malherbe, esposa del entonces mandatario. Cumplió esa función durante 18 meses.
En 2011 enfrentó un proceso judicial tras un informe de la Contraloría General del Estado. El caso se relacionó con el presunto uso indebido de municiones en un polígono de tiro en Napo. Aunque no existía una sentencia ejecutoriada, la institución dispuso su baja. Años más tarde, en 2017, un Tribunal Penal de Napo lo declaró inocente.
Insistió en su inocencia
Ese fallo fue ratificado en instancias superiores. Sin embargo, la Fuerza Aérea mantuvo su negativa a reincorporara a Diego Peñaherrera, lo que prolongó el litigio durante más de una década. La Corte concluyó que en su caso se vulneraron derechos constitucionales. Entre ellos, la seguridad jurídica, el debido proceso y el derecho al trabajo.
Los jueces ordenaron su reintegro en el mismo grado que ostentaba al momento de la baja. También dispusieron que acceda a los cursos necesarios para los ascensos correspondientes. El fallo no contempló el pago de sueldos dejados de percibir. Aun así, el caso marca un precedente relevante.
La resolución a favor de Peñaherrera se suma a otros procesos similares. Entre ellos destaca el del capitán de la Armada Edwin Ortega, quien también logró su reincorporación tras un fallo favorable en 2025. (37).
