El Gobierno Nacional, mediante el Ministerio de Infraestructura y Transporte, ejecuta desde 2025 acciones coordinadas con gobiernos locales para reactivar rutas ferroviarias, impulsar el turismo y dinamizar economías territoriales en Ecuador.
Procesos técnicos y operativos
El sistema ferroviario nacional registra avances dentro de una estrategia pública orientada al desarrollo local y la conservación patrimonial. El Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), en coordinación con Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD), mantiene procesos técnicos y operativos para devolver funcionalidad a tramos históricos del tren ecuatoriano. Estas acciones se desarrollan durante 2025 en varias provincias, con énfasis en zonas de alto valor cultural y turístico.
Uno de los resultados más visibles se registra en Imbabura, donde la articulación entre el MIT y los GAD de Ibarra y Antonio Ante permitió recuperar la ruta Ibarra–Antonio Ante, conocida como “Tren Tayta Imbabura”. La reactivación devolvió a la ciudadanía un bien patrimonial y habilitó nuevamente operaciones turísticas regulares. El proyecto se consolidó como un modelo de gestión interinstitucional aplicada al transporte ferroviario.
El acuerdo intergubernamental establece la operación y mantenimiento de 13 kilómetros de vía férrea. En las estaciones rehabilitadas, comunidades locales participan con ferias de artesanías, productos tradicionales y presentaciones culturales. Estas actividades fortalecen el turismo comunitario y generan ingresos directos para familias vinculadas a la economía local.
Impacto económico y turístico de la ruta activa
De acuerdo con datos oficiales de INNOVA EP, empresa administradora de la ruta, entre el 17 de abril y el 28 de diciembre de 2025 se vendieron 63.109 boletos, con ingresos acumulados de 575.000. En ese periodo se ejecutaron 360 viajes, lo que confirma la sostenibilidad operativa del servicio ferroviario turístico.
La oferta se amplió con productos diferenciados como Expreso Polar, Tren Nocturno y Chiva Fest, que atrajeron visitantes nacionales y extranjeros. Estas alternativas permitieron diversificar la experiencia turística y extender la permanencia de viajeros en la provincia. El flujo constante de pasajeros fortaleció sectores como gastronomía, comercio y servicios culturales.
El MIT informó que los resultados respaldan la continuidad del modelo de alianzas con gobiernos locales. La operación ferroviaria se mantiene bajo criterios técnicos, seguridad operativa y promoción del patrimonio histórico. El enfoque prioriza beneficios económicos directos para las comunidades asentadas en el entorno de la vía.
Evaluaciones técnicas y proyecciones
Como parte del proceso de expansión, autoridades del MIT realizaron una inspección técnica en la ruta Ibarra–Salinas, de 30,1 kilómetros. El recorrido estuvo liderado por el viceministro de Servicios de Transporte, Byron Franco, junto a subsecretarios de Transporte Terrestre y Ferroviario y representantes de INNOVA EP. La evaluación permitió analizar el estado de la infraestructura y su posible reactivación futura.
Según información institucional, esta intervención beneficiará a poblaciones vinculadas al turismo y a más de 30 emprendimientos gastronómicos, culturales y artesanales integrados en la denominada Ruta del Vértigo. El proyecto contempla mejoras en estaciones, mantenimiento integral de la vía y fortalecimiento de espacios turísticos asociados.
El Gobierno Nacional reiteró que la recuperación progresiva de la red ferroviaria ecuatoriana forma parte de una política pública de largo plazo. Las acciones se alinean con la visión del Ejecutivo de fortalecer economías locales, promover el turismo sostenible y preservar el patrimonio ferroviario como activo histórico del país.
