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La Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (EMAPAG) lanzó una alerta sobre prácticas industriales que dañan el sistema de tratamiento de aguas residuales. En un comunicado señalaron que este sistema maneja principalmente descargas domésticas, pero las industrias vierten efluentes sin tratamiento previo. Además, usan químicos en exceso durante sus procesos productivos. Estos factores disminuyen la eficiencia de las plantas de tratamiento.
David Ortiz, gerente general de EMAPAG, informa que la entidad identificó alrededor de 90 industrias que incumplen el tratamiento adecuado de vertidos. Estas empresas violan la normativa nacional vigente. Por lo tanto, provocan sobrecargas en la red sanitaria de la ciudad. Ortiz destaca un ejemplo concreto durante un recorrido por la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Los Merinos. Esta planta se ubica junto a las lagunas de oxidación Guayacanes–Samanes.
“Imagínense desechos de harina de pescado que vienen desde la vía a Daule y cruzan toda la ciudad hasta llegar acá”, explica Ortiz. El calor intensifica la generación de olores en estos casos. Además, altas concentraciones de tensoactivos complican los procesos biológicos en las plantas. Estos compuestos aparecen en productos de limpieza como jabones y detergentes. Ortiz advierte que los niveles en productos nacionales triplican la norma internacional.
Este exceso genera complicaciones para la salud pública y daña el ambiente. EMAPAG notificó a las autoridades nacionales sobre esta problemática. La entidad busca una acción coordinada para resolverla. “Necesitamos conversar con el Ministerio del Ambiente y también con el Ministerio de la Producción”, afirma Ortiz. Por otro lado, asumir el tratamiento de descargas industriales en el sistema público impacta económicamente a la ciudad.
Antecedentes de la contaminación en Guayaquil
Guayaquil enfrenta contaminación en aguas residuales desde hace años. Por ejemplo, en 2016, Interagua, concesionaria de EMAPAG, registró parámetros fuera de norma en descargas. Las descargas industriales y domésticas afectan cuerpos de agua como el Estero Salado y el río Guayas. En consecuencia, metales pesados como zinc, cobre y plomo aparecen en las lagunas de oxidación.
Estudios ambientales de 2020 a 2024 revelan impactos directos en agua, aire y suelo. Las industrias vierten residuos sin control, lo que agrava la situación. Además, evaluaciones de monitoreo muestran contaminación severa en zonas urbanas. La EMAPAG realiza auditorías regulares, pero el incumplimiento continúa. Por lo tanto, la alerta de 2026 representa una escalada en un problema crónico.
La normativa nacional obliga a las industrias a tratar efluentes antes de descargarlos. El Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) establece límites en la “Norma de Calidad Ambiental y de Descarga de Efluentes ‘Recurso Agua’ Esta norma protege la calidad del agua para usos asignados. Además, prohíbe descargas que excedan parámetros como pH, sólidos suspendidos y sustancias químicas. Las empresas deben obtener autorizaciones y monitorear sus vertidos.
En Ecuador, el Libro VI del Texto Unificado de Legislación Ambiental Secundaria detalla disposiciones para cuerpos de agua y alcantarillados. Por ejemplo, industrias pagan multas por incumplimientos. Sin embargo, EMAPAG señala que muchas evaden estas reglas. En 2025, actualizaciones a la norma MAATE refuerzan controles sobre posibles efectos contaminates. Estos cambios buscan alinear con estándares internacionales.
Impactos en la salud y el ambiente
Los moradores de Guayaquil sufren olores intensos cerca de plantas como Los Merinos. Estos malos olores provocan molestias respiratorias y estrés. Además, los contaminantes químicos entran en el ecosistema acuático. Expertos advierten sobre riesgos para la salud humana. T
Los Tensoactivos ( sustancias que reducen la tensión superficial del agua, permitiendo que esta se distribuya de manera uniforme sobre una superficie) en exceso irritan la piel y los ojos. Además, contribuyen a la eutrofización de cuerpos de agua. Esto causa proliferación de algas que reducen el oxígeno en el agua. Por otro lado, desechos industriales como harina de pescado fomentan bacterias patógenas. EMAPAG enfatiza que estos problemas afectan a comunidades vulnerables.
Informes de 2024 del Banco Mundial destacan inversiones en infraestructura sanitaria en Guayaquil. Sin embargo, descargas no reguladas socavan estos esfuerzos. La ciudad invierte millones en plantas de tratamiento, pero las industrias sobrecargan el sistema. Por lo tanto, según las autoridades los ciudadanos subsidian indirectamente a empresas irresponsables.
Ortiz resalta el costo económico de asumir tratamientos industriales. “Si quisiéramos asumir ese tratamiento como ciudad, significaría que los ciudadanos subsidiaríamos procesos que deben asumir las propias empresas”, concluye.
Soluciones y llamados a la acción
La EMAPAG propone diálogos con ministerios para fortalecer regulaciones. Además, insta a las industrias a instalar plantas de tratamiento propias. Por ejemplo, en la vía a Daule, zonas industriales necesitan infraestructuras dedicadas. El Municipio de Guayaquil apoya iniciativas como el Plan Preinvernal 2025-2026. Este plan incluye limpieza de drenajes para mitigar inundaciones y contaminación.
Expertos sugieren monitoreo digital en tiempo real para detectar incumplimientos. Además, campañas educativas informan a empresas sobre normas MAATE. En 2025, Ecuador aprueba lineamientos para reúso de aguas tratadas. Estas medidas promueven la sostenibilidad industrial. Por otro lado, multas más estrictas disuaden violaciones.
La sociedad civil juega un rol clave. Residentes reportan olores y contaminaciones a EMAPAG. Además, organizaciones ambientales presionan por auditorías independientes. En consecuencia, una acción colectiva resuelve el problema a largo plazo.
Perspectivas futuras
Proyecciones para 2026 indican mejoras si se implementan cambios. El Ministerio del Ambiente planea inspecciones conjuntas con EMAPAG. Además, las industrias adoptan tecnologías verdes para reducir químicos. Por ejemplo, filtros avanzados minimizan los efectos tensoactivos. Los tensioactivos son los componentes clave en productos de limpieza como jabones, champús y geles de ducha.
Estudios internacionales comparan Guayaquil con ciudades como Lima, que controlan descargas estrictamente. Además, fondos de la Unión Europea apoyan proyectos de tratamiento en 2026. La Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (EMAPAG) monitorea avances mensualmente.
Además, publica informes públicos. Por otro lado, involucra a universidades en investigaciones sobre contaminación.
