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La policía de Pensilvania, en Estados Unidos, arrestó a Jonathan Christ, de 34 años, por profanar tumbas y robar más de 100 cráneos y restos humanos. Todo ocurrió en el antiguo y abandonado cementerio Mount Moriah, en las afueras de Filadelfia. El incidente se dio cuando agentes descubrieron cráneos y huesos en el asiento posterior de un auto estacionado cerca del sitio. Aquello llevó a una investigación en su residencia en Ephrata.
Según las autoridades, Gerlach compartió imágenes en redes sociales posando junto a cráneos, y en su hogar se hallaron cuerpos de niños momificados. También se hallaron partes de cuerpos en distintos estados de conservación. El motivo aparente parece vinculado a una obsesión por restos humanos, aunque no se han detallado intenciones específicas más allá de la posesión ilegal.
Cráneos y restos fueron robados durante años
El caso se inició con el hallazgo inicial en el vehículo, que alertó a la policía de Yeadon. Esto desencadenó una búsqueda en la casa de Gerlach, donde el sótano reveló un macabro depósito de más de 100 restos. Entre ellos se incluía cráneos robados de tumbas profanadas. Los investigadores, en colaboración con el forense del condado de Lancaster, han asumido la identificación de los restos para devolverlos a su lugar de origen.
El cementerio Mount Moriah, fundado en 1855, es un sitio histórico que alberga tumbas de veteranos de guerra, figuras políticas y personalidades locales. El camposanto está abandonado desde 2011 debido a problemas financieros y de mantenimiento, el lugar ha sido vulnerable a vandalismo y saqueos.
Seguridad de cementerios abandonados en EE.UU.
El alcalde de Yeadon, Rohan Hepkins, expresó la conmoción comunitaria ante la posibilidad de que tumbas de individuos famosos hayan sido afectadas. La investigación continúa para determinar el alcance total de las profanaciones. Gerlach enfrenta cargos por profanación de tumbas, robo de restos humanos y posesión ilegal de cadáveres. Esos delitos, en Pensilvania pueden acarrear penas severas, incluyendo multas y prisión.
Fuentes policiales indican que no hay evidencia de venta o tráfico de los restos, pero se examinan sus actividades en redes sociales para rastrear posibles conexiones o motivaciones adicionales. Este caso resalta preocupaciones crecientes sobre la seguridad de cementerios abandonados en Estados Unidos, donde el deterioro facilita actos de vandalismo. Organizaciones como la Asociación de Cementerios Históricos han llamado a mayores inversiones en preservación, citando incidentes similares en otros estados.
Restauración de la dignidad de los difuntos
La comunidad local ha organizado vigilias para honrar a las víctimas, promoviendo discusiones sobre ética en el manejo de sitios funerarios. Profanaciones de tumbas han aumentado en áreas urbanas deterioradas, impulsadas por coleccionistas ilícitos o rituales, según datos del Departamento de Justicia de EE.UU. Sin embargo, este arresto representa un paso hacia la disuasión de tales crímenes, con énfasis en la restauración de la dignidad de los difuntos.
