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Un equipo internacional de científicos ha identificado la red cerebral específica vinculada al desarrollo de la enfermedad de Parkinson, lo que permite el uso de tratamientos no invasivos con una precisión sin precedentes.
La investigación, liderada por el Laboratorio Changping de China y la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, determinó que la Red de Acción Somatocognitiva (SCAN) es la zona crítica donde se originan las alteraciones de este trastorno. Al aplicar terapias experimentales directamente en esta área, los pacientes mostraron una mejoría en sus síntomas 2,5 veces superior a los métodos tradicionales.
Este hallazgo, publicado en la revista Nature, redefine la comprensión médica de la patología al desplazar el foco de atención hacia una red neuronal más extensa. Históricamente, el párkinson se asociaba casi exclusivamente con los ganglios basales y deficiencias motoras específicas.
No obstante, los nuevos datos confirman que la enfermedad es, en esencia, un trastorno del sistema SCAN, el cual conecta la planificación mental con la ejecución del movimiento físico.
Un nuevo enfoque en la conexión neuronal
El estudio se fundamentó en el análisis de imágenes cerebrales de más de 800 participantes, incluyendo personas sanas y pacientes bajo diversos tratamientos como fármacos o estimulación cerebral profunda. Los resultados revelaron que el párkinson se manifiesta mediante una “hiperconectividad” entre la red SCAN y la subcorteza, región que gestiona las emociones y la memoria.
Esta anomalía en el “cableado” cerebral no solo afecta la movilidad, sino que altera funciones corporales como el sueño y la digestión.
De acuerdo con el Dr. Nico U. Dosenbach, coautor del estudio y profesor de Neurología en WashU Medicine, la importancia de este descubrimiento radica en la capacidad de personalizar las terapias. “Los datos sugieren firmemente que, si se enfoca el SCAN de forma personalizada y precisa, se puede tratar el párkinson con mayor éxito que antes”, afirmó el especialista. Según el experto, intervenir en esta actividad podría incluso ralentizar la progresión de la condición.
Resultados de la estimulación no invasiva
Para comprobar la eficacia del hallazgo, los investigadores implementaron una técnica llamada Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) dirigida específicamente a la red SCAN.
En un ensayo clínico con 18 individuos, el 56 % de los pacientes respondió positivamente tras dos semanas de tratamiento. En contraste, el grupo que recibió estimulación en zonas circundantes solo registró una respuesta del 22 %, lo que valida la precisión de la nueva diana terapéutica.
Este avance representa una alternativa frente a métodos actuales como la Estimulación Cerebral Profunda (DBS), que requiere intervenciones quirúrgicas invasivas. Al respecto, los investigadores señalaron que “la enfermedad tiene su origen en una disfunción de la red neuronal mucho más amplia” de lo que se creía, lo que justifica el cambio hacia procedimientos de neuromodulación externa que puedan aplicarse en etapas más tempranas del diagnóstico.
Futuro de las investigaciones clínicas
A pesar de los resultados alentadores, la comunidad científica subraya que se requiere mayor evidencia para confirmar si este método puede detener la progresión de la enfermedad a largo plazo.
Actualmente, los tratamientos convencionales logran mitigar los síntomas, pero no ofrecen una cura definitiva. Por ello, el equipo de investigación ya planea nuevos ensayos clínicos para explorar otras tecnologías, como el uso de ultrasonidos focalizados de baja intensidad.
Estas futuras pruebas buscarán determinar cómo los distintos componentes del sistema SCAN influyen en síntomas específicos, como las dificultades al caminar.
La meta final es consolidar una terapia que utilice energía acústica o electrodos de superficie para normalizar la actividad cerebral sin necesidad de cirugía.
