El expresidente Rafael Correa criticó el jueves 20 de noviembre en redes sociales a Marcela Aguiñaga, tras su encuentro en Guayaquil con Lourdes Tibán, al señalar que se opondrá a una posible reelección porque, según él, su postura política rompió la línea del movimiento.
Un encuentro que cambió el escenario
El acto se realizó en el Palacio Municipal de Guayaquil, donde Aguiñaga, Tibán y el alcalde Aquiles Álvarez presentaron una mancomunidad de siete prefecturas para intervenir la cuenca del río Guayas. El mensaje central del evento fue la cooperación entre administraciones. En el video oficial, Aguiñaga afirmó que “no importan las banderas políticas, lo importante es la ciudadanía”.
Ese mensaje causó una reacción inmediata. Correa, en su cuenta de X, sostuvo que sí existen banderas políticas y que debe mantenerse coherencia. Esta declaración provocó impacto en el correísmo y expuso diferencias internas. Esta situación refleja la presión en la organización y el debate sobre unidad.
El mensaje de Correa reordena posiciones
La publicación en redes llevó a una lectura más amplia. El expresidente escribió que será “el primero en oponerse” a la reelección de Aguiñaga, una frase que dirigió la atención hacia el liderazgo interno y hacia el rumbo que toma el movimiento. Además, respaldó a Luisa González, al indicar que ella había advertido meses atrás sobre esas diferencias.
Esta posición se interpreta como un mensaje directo para la militancia. El movimiento ha enfrentado derrotas electorales recientes y busca reorganizar su estructura con una estrategia clara para recuperar espacios en el mapa político nacional. El mensaje de Correa fortaleció esa línea.
Tensión que venía acumulándose
Las diferencias entre González y Aguiñaga no surgieron con este episodio. Estas se arrastran desde el cierre de 2023, cuando hubo cuestionamientos públicos sobre la conducción en Guayas y la manera de articular estrategias desde la prefectura. La aparición de Aguiñaga con Tibán y Álvarez aceleró un debate que estaba abierto.
El liderazgo del movimiento observó este acto como una señal inequívoca de distancia política. El respaldo de Correa a González reforzó esa lectura y abrió un nuevo capítulo en la disputa. El tema tomó mayor visibilidad y ahora abre interrogantes sobre una posible candidatura en 2025.
Nuevo punto en la discusión interna
Hasta el momento, Aguiñaga no ha respondido públicamente. Esta ausencia subraya el efecto que tuvo el mensaje del expresidente. La situación se desarrollará en los próximos días con atención a reacciones políticas y electorales.
En términos de comunicación digital, el video difundido se convirtió en tendencia en pocas horas. El impacto de esta publicación abrió un debate más amplio en redes y dentro del propio movimiento. Estas reacciones muestran que la estructura política continúa en un proceso de ajuste.
Debate de fondo
Este episodio proyecta un escenario de reacomodo interno. La política territorial, la relación entre liderazgos y el enfoque para la cuenca del río Guayas forman parte del debate en desarrollo. La línea expresada por Correa busca disciplinar el mensaje del movimiento de cara a futuras decisiones. Más allá del acto puntual, el mensaje a la militancia quedó claro.
