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Un cuerpo decapitado y en avanzado estado de descomposición se encontró dentro de una lancha en la playa El Matal, cantón Jama, provincia de Manabí. Ocurrió la mañana del lunes 12 de enero de 2026. El descubrimiento se reportó una hora después del asesinato de tres pescadores en una cabaña cercana, en un contexto de creciente violencia criminal en la zona costera.
Según información policial, el cadáver presentaba daños por animales, lo que complica su identificación- El suceso inició con la alerta al ECU-911, que movilizó a personal de la Policía Nacional y Medicina Legal. El cuerpo se encontraba en una lancha ubicada frente al retén naval, en un área frecuentada por pescadores artesanales. Agentes recabaron los restos en horas de la tarde para análisis forense.
Pescadores con temor ante estas situaciones
Testigos locales indicaron que el hallazgo generó conmoción en la comunidad, ya afectada por el triple homicidio previo. Horas más tarde, al mediodía del mismo día, se registró otro sicariato en el cantón El Carmen, también en Manabí, donde dos hombres fueron asesinados. Según relatos de testigos, las víctimas llegaron a la zona bajo custodia de la Policía Nacional, pero al finalizar el acompañamiento, fueron interceptados por criminales al llegar a un domicilio.
Las autoridades investigan posibles conexiones entre estos eventos, aunque no se han confirmado vínculos directos hasta el momento. La Policía Nacional ha intensificado patrullajes en Jama y El Carmen, zonas vulnerables a la delincuencia organizada. Datos del ECU-911 revelan un aumento en reportes de violencia en Manabí durante el 2026, con al menos 50 casos de homicidios relacionados con sicariatos en áreas costeras.
Presencia de fuerzas de seguridad contra la violencia
El sector de El Matal, conocido por su actividad pesquera, ha visto incidentes similares en el pasado, atribuidos a conflictos por rutas marítimas. Medicina Legal realiza exámenes postmortem para establecer la causa de muerte y el tiempo de descomposición, estimado en varios días. Fuentes policiales indican que el daño por animales marinos o terrestres ha afectado evidencias clave, requiriendo técnicas avanzadas de identificación como ADN o registros dentales.
La comunidad de Jama, dependiente de la pesca, exige mayor presencia de fuerzas de seguridad para prevenir escaladas. En un panorama más amplio, Manabí enfrenta desafíos por infiltración de grupos delictivos, según informes del Ministerio del Interior. Operativos conjuntos con la Armada del Ecuador se han implementado en playas como El Matal para controlar embarcaciones sospechosas.
Las autoridades instan a la población a reportar actividades inusuales en lanchas o cabañas costeras. La investigación continúa para esclarecer si estos crímenes forman parte de una cadena de violencia regional. (17)
