Hábitos de Higiene Oral que Previenen Caries en Infantes – La Palabra Quito

Hábitos de Higiene Oral que Previenen Caries en Infantes – La Palabra Quito
07 de febrero de 2026 • 08:30

2 minutos de lectura

Yury Cobeña

Yury Cobeña

Redacción ED.

Especialistas en odontología pediátrica recomiendan iniciar el cuidado dental desde el nacimiento, realizar la primera visita al dentista antes del primer año, mantener hábitos diarios de higiene y controlar la alimentación, con el fin de prevenir la caries infantil, una de las enfermedades crónicas más comunes en niños.

Primera consulta odontológica

El cuidado de la salud bucal comienza incluso antes de la erupción del primer diente. Expertos aconsejan limpiar las encías del bebé después de cada toma con una gasa húmeda o dedal de silicona, además de evitar prácticas como compartir utensilios o limpiar el chupete con la boca del adulto, acciones que facilitan la transmisión de bacterias.

La primera consulta con un odontopediatra debe realizarse dentro de los seis meses posteriores a la salida del primer diente o, como máximo, al cumplir un año de edad. Este control permite detectar factores de riesgo, aplicar flúor preventivo y orientar a los padres. Posteriormente, se recomiendan revisiones cada seis meses, o con mayor frecuencia si existe alto riesgo de caries.

El cepillado dental es la base del cuidado diario. Debe realizarse dos veces al día, durante dos minutos, utilizando pasta dental con flúor. La cantidad varía según la edad: grano de arroz hasta los 3 años, tamaño de una arveja entre los 3 y 6 años, y cantidad regular desde los 6 años. La supervisión de los padres es clave hasta los 7 u 8 años.

Alimentación y prevención profesional

El uso del hilo dental se recomienda cuando los dientes comienzan a tocarse, generalmente desde los 2 o 3 años, al menos una vez al día, preferiblemente por la noche. Esta práctica reduce la acumulación de placa entre los dientes.

La alimentación cumple un rol fundamental. Se aconseja limitar azúcares y carbohidratos pegajosos, evitar el biberón con leche o jugos durante el sueño y promover el consumo de agua, preferentemente fluorada. Snacks como frutas, verduras, queso y yogur natural contribuyen a una mejor salud bucal.

La prevención profesional incluye la aplicación de barniz de flúor cada seis meses, o cada tres en niños con alto riesgo, desde los 6 meses hasta los 5 años, además del uso de selladores dentales en molares permanentes cuando erupcionan.

Educación y hábitos a largo plazo

Convertir la higiene oral en una rutina positiva es clave. Cepillos infantiles, música y el ejemplo familiar ayudan a consolidar el hábito. Según especialistas, estas medidas reducen de forma significativa la incidencia de caries en la infancia.

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