La falta de ventilación en interiores impacta la salud – La Palabra Quito

La falta de ventilación en interiores impacta la salud – La Palabra Quito
06 de febrero de 2026 • 18:23

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La falta de ventilación en espacios cerrados se ha consolidado como un factor crítico de riesgo sanitario a nivel global. Según los informes más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición a contaminantes en el hogar provocó aproximadamente 2,9 millones de fallecimientos durante el año 2021.

De esta cifra, más de 300.000 casos correspondieron a menores de cinco años, evidenciando la vulnerabilidad de la población infantil ante entornos con ventilación inadecuada o uso de combustibles ineficientes.

La problemática se agrava al considerar la interacción entre el aire exterior y el doméstico, una combinación que la OMS vincula con 6,7 millones de muertes prematuras cada año.

Esta situación deriva principalmente de la inflamación de las vías respiratorias y la reducción de la oxigenación sanguínea, procesos causados por partículas en suspensión que facilitan el desarrollo de patologías graves como accidentes cerebrovasculares, enfermedades isquémicas del corazón y cáncer de pulmón.

Impacto en la concentración y el entorno laboral

El fenómeno de la contaminación en interiores no se limita a hogares que utilizan combustibles sólidos. Investigaciones clínicas lideradas por la doctora Giulia Enders señalan que en oficinas y centros escolares el aire “viciado” afecta directamente las capacidades cognitivas.

Dado que la población urbana permanece cerca del 90% de su tiempo en espacios cerrados, la acumulación de vapores y dióxido de carbono ($CO_2$) degrada la calidad del ambiente de forma progresiva.

Fuentes de toxicidad y recomendaciones técnicas

Además del aire espirado, la polución interna se nutre de partículas generadas por productos de limpieza, cosméticos, velas y actividades culinarias. En este contexto, las autoridades sanitarias sugieren la implementación de medidores de gas en espacios concurridos y la programación de ventilaciones frecuentes.

Para las viviendas, expertos del sector ambiental recomiendan protocolos diferenciados según la época del año. En invierno, se sugiere ventilar por periodos de 20 a 25 minutos durante las horas de mayor temperatura. Por el contrario, en verano,se recomienda ciclos breves de 3 a 5 minutos, repetidos varias veces al día,. 

Nuevos estándares de seguridad atmosférica

Respecto a los niveles de exposición, la OMS ha actualizado sus directrices, indicando que las consecuencias para la salud son perceptibles a partir de medias anuales de 10 microgramos de dióxido de nitrógeno por metro cúbico.

Este valor es significativamente inferior a los 40 microgramos que se consideraban aceptables anteriormente, lo que obliga a una revisión de las normativas de habitabilidad y salud laboral.

Finalmente, el uso de purificadores de aire aparece como una alternativa técnica para habitantes en zonas de alto tráfico o personas con alergias estacionales. Mantener la circulación del aire es determinante incluso durante las horas de descanso, ya que dormir en habitaciones sin renovación de flujo puede reducir la calidad del sueño en un 8%. 

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