• 2 minutos de lectura
Ucrania sufrió amplios cortes de electricidad este sábado 7 de febrero de 2026 tras un ataque masivo ejecutado por fuerzas rusas, que lanzaron más de 400 drones y alrededor de 40 misiles contra la infraestructura energética del país. La ofensiva, dirigida principalmente a instalaciones de generación y distribución eléctrica afectó a buena parte de Ucrania, obligando a implementar apagones de emergencia en la mayoría de las regiones.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski informó que el ataque nocturno involucró “más de 400 drones y unos 40 misiles de diversos tipos”, con objetivos centrados en la red eléctrica, centrales de generación y subestaciones de distribución. Según el ministro de Energía, Denys Shmyhal, los impactos dañaron dos subestaciones clave y líneas de transmisión que forman la base de la red eléctrica nacional.
Ucrania en medio de un apagón generalizado
También se afectó a instalaciones de generación en Dobrótvir (región de Lviv) y Burshtín (región de Ivano-Frankivsk), ambas en el oeste del país. La operadora estatal Ukrenergo confirmó que, debido a los daños causados, se aplicaron cortes de emergencia en la mayoría de las regiones. El déficit energético aumentó significativamente, lo que forzó a las centrales nucleares a reducir su generación para equilibrar el sistema.
Ucrania solicitó suministros eléctricos de emergencia a Polonia para mitigar el impacto. Las fuerzas aéreas ucranianas reportaron que se lanzaron 408 drones y 39 misiles, de los cuales 382 drones y 24 misiles fueron interceptados o neutralizados. El ataque se concentró en el oeste del país, incluyendo regiones como Rivne, Lviv y Volin, aunque afectó infraestructuras en múltiples zonas.
Enfrenta un riguroso invierno el territorio ucraniano
Este incidente forma parte de una campaña intensificada de Rusia contra el sector energético ucraniano desde otoño de 2025, con strikes repetidos que han deteriorado gravemente la red eléctrica. Los ataques aprovechan el invierno riguroso para agravar la situación, provocando apagones prolongados que afectan el suministro de calefacción, agua y servicios básicos en medio de temperaturas bajo cero.
Autoridades ucranianas calificaron la ofensiva como “otro ataque masivo” contra instalaciones energéticas, mientras trabajadores del sector se preparan para iniciar reparaciones tan pronto como las condiciones de seguridad lo permitan. No se reportaron detalles inmediatos sobre víctimas o daños adicionales en infraestructuras civiles por parte de fuentes oficiales.
