Meta enfrenta demanda por espionaje en gafas inteligentes – La Palabra Quito

06 de marzo de 2026 • 22:40

3 minutos de lectura

Elías Sánchez

Elías Sánchez

Redacción ED.

Una demanda colectiva acusa a Meta de engañar a sus usuarios sobre la privacidad de las gafas inteligentes Ray-Ban que fabrica junto a EssilorLuxottica. La acción legal llega tras una investigación de dos medios suecos que reveló que trabajadores subcontratados en Kenia revisaron vídeos grabados con esos dispositivos.

El documento judicial ingresó este miércoles ante un tribunal federal de San Francisco, en Estados Unidos. La demanda señala que busca responsabilizar a Meta por su publicidad engañosa y por no revelar la verdadera naturaleza de la vigilancia ni su conexión con el proceso de recopilación de datos de inteligencia artificial.

Meta afirma que el usuario controla sus datos, pero los términos dicen otra cosa

En sus políticas, Meta indica que cada usuario controla su información personal. Sin embargo, también precisa que las grabaciones de voz, necesarias para interactuar con el asistente, pueden guardarse y utilizarse para mejorar la IA u otros productos de la compañía.

Además, esa lógica se extiende al uso de la IA multimodal, que procesa de manera simultánea vídeo, audio e imágenes. Esto abarca funciones como la grabación activa y Live AI, la herramienta por la que la inteligencia artificial observa el entorno del usuario en tiempo real para responder preguntas. Ese contenido no permanece en el dispositivo, sino en los servidores de Meta.

Investigación sueca destapa prácticas de vigilancia en gafas Meta

La demanda colectiva surge directamente de una investigación publicada por los periódicos suecos Svenska Dagbladet y Göteborgs-Posten. Esos medios cuestionaron la privacidad de las gafas inteligentes de Meta tras conversar con empleados de empresas subcontratadas que operan en Kenia.

Esos trabajadores, que solicitaron anonimato para evitar represalias, son anotadores de datos. Su función consiste en entrenar manualmente la inteligencia artificial para que reconozca e interprete el entorno de las personas. También revisan vídeos capturados directamente por las gafas.

Trabajadores en Kenia vieron contenido íntimo de los usuarios

En esos vídeos, los anotadores observaron personas en el baño, desnudándose, teniendo relaciones sexuales y viendo pornografía. También accedieron al interior de hogares privados y, en algunos casos, pudieron ver los números de tarjetas bancarias de los usuarios.

Un portavoz de Meta reconoció ante Engadget que, en determinados casos, los datos captados por las gafas inteligentes pueden compartirse con contratistas humanos. La empresa señaló: “A menos que los usuarios decidan compartir el contenido multimedia capturado con Meta u otros, este permanece en su dispositivo”.

Meta defiende sus prácticas, pero la demanda las califica de engañosas

El portavoz también precisó que “cuando las personas comparten contenido con la IA de Meta, a veces recurrimos a contratistas para que revisen estos datos con el fin de mejorar la experiencia de los usuarios, como hacen muchas otras empresas. Tomamos medidas para filtrar estos datos y proteger la privacidad de las personas e impedir que se revise información que los identifique”.

No obstante, la demanda sostiene que “el proceso de revisión humana no revelado hace que las características de privacidad de las gafas Meta AI sean considerablemente engañosas, transforma el producto de un dispositivo personal en un conducto de vigilancia y expone a los consumidores a riesgos irrazonables de daño a la dignidad, angustia emocional, acoso, extorsión, robo de identidad y daño a la reputación”.

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