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Expertos parrilleros y especialistas culinarios sostienen que el chimichurri es el acompañamiento indispensable para el asado, cuya preparación consiste en una emulsión de ingredientes secos y líquidos.
Esta salsa, de origen centenario en las pampas rioplatenses, se utiliza tanto para marinar carnes como para aderezar cortes finalizados, basando su éxito en la calidad de la materia prima y el tiempo de reposo para la integración de sus sabores.
Los ingredientes del sabor tradicional
Para lograr un buen chimichurri no se necesitan elementos costosos, sino ingredientes frescos y de buena calidad.
La base se compone de un manojo grande de perejil fresco y varios dientes de ajo. A esto se le suma el orégano seco, que aporta el aroma característico, y el ají molido, que le da ese toque apenas picante que tanto gusta.
La parte líquida es la que une todo: se utiliza aceite de girasol o maíz (que son más suaves) y vinagre de vino o de alcohol. También se añade una pizca de sal y pimienta negra al gusto.
Preparación paso a paso
El proceso comienza lavando y secando muy bien el perejil. Una vez seco, se pica finamente descartando los tallos más gruesos. El ajo se debe picar con paciencia hasta que quede casi como una pasta.
En un recipiente, preferentemente un frasco de vidrio limpio, se colocan el perejil, el ajo, dos cucharadas de orégano y una de ají molido.
Luego, se vierte media taza de vinagre y una taza de aceite. Se mezcla todo suavemente con una cuchara de madera o plástico para que los sabores empiecen a conocerse.
Algunos consejos de quienes saben sugieren agregar una cucharada de agua tibia al principio para “despertar” el sabor de las especias secas como el orégano antes de poner el aceite.
Es importante destacar que el chimichurri auténtico no se licúa. El uso de procesadoras o licuadoras convierte la salsa en una pasta verde que pierde la textura rústica tradicional. Lo ideal es usar un buen cuchillo y un frasco de vidrio para mezclar todos los componentes.
Tiempo de reposo del chimichurri
Un paso que muchos olvidan, pero que es vital, es el tiempo de descanso. El chimichurri no está en su mejor momento apenas se termina de mezclar; necesita reposar al menos 24 horas en un lugar fresco para que el aceite absorba el aroma de las especias.
Finalmente, este aderezo se puede guardar en la heladera durante varias semanas. Siempre hay que asegurarse de que el aceite cubra las hierbas para que no se pongan feas.
Al momento de servir, se recomienda sacarlo un ratito antes para que no esté tan frío al contacto con la carne caliente que sale de la parrilla.
