En la economía de Portoviejo predomina la inversión en educación, según la información del Valor Agregado Bruto (VAB) cantonal publicada por el Banco Central del Ecuador.
Calculado en 1.349,3 millones de dólares en 2024, el VAB de Portoviejo está liderado por los sectores de enseñanza, comercio, salud y administración pública, mientras que actividades como minería y producción primaria tienen menor participación.
El VAB es un indicador económico que refleja el total de los bienes y servicios producidos por un determinado sector o lugar, a lo que se resta el valor de los insumos usados para producirlos. Puede aplicarse a empresas, sectores, economías locales y nacionales.
Predominio de servicios en la economía local
El análisis del VAB cantonal 2024 muestra que la economía de Portoviejo se caracteriza por una fuerte concentración en el sector servicios. La actividad de enseñanza encabeza la producción con 353,81 millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 26,2 % del total cantonal.
A criterio del economista Francisco Verduga, este comportamiento refleja el impacto directo que la educación ejerce sobre otros sectores de la economía. “Mire lo que ocurre ahora. El taxista, el comerciante, el tendero ponen la esperanza en las clases para mejorar las ventas, y a esto súmele la inversión que hacen las familias, lo cual dinamiza la economía”, manifestó.
Mirella Adum, docente universitaria, señala que el posicionamiento de la educación como el rubro más fuerte de la economía portovejense es un indicador del cambio estructural que vive la ciudad. “La educación dinamiza múltiples actividades, genera empleo directo en universidades, institutos y centros educativos, pero también impulsa servicios complementarios como vivienda, transporte, alimentación, tecnología y librerías”, destaca.
Además, apunta, el crecimiento del sector educativo responde a una demanda creciente por la profesionalización.
El comercio, pilar de la economía
En segundo lugar se ubica el comercio, con $ 246,83 millones, equivalente a cerca del 18,3 % del total. Verduga señala que factores como la inseguridad y la crisis han desplazado a este sector, que sigue siendo considerado uno de los pilares de la economía local.
El economista Félix Pilay dice que “el tejido comercial de Portoviejo descansa en gran medida sobre las pequeñas y medianas empresas, que son, en definitiva, los verdaderos pilares de la economía local. Estas no solo generan empleo, sino que fortalecen la construcción social. A ello se suma la posición geográfica que convierte al cantón en un nodo natural de intercambio comercial”.
Salud y sector público, entre los más fuertes
El sector de salud registra un VAB de 189,49 millones de dólares, seguido por la administración pública, con 171,53 millones. A estos se suman las actividades profesionales e inmobiliarias, que alcanzan $ 167,10 millones.
En conjunto, estos cinco sectores principales concentran alrededor del 83,7 % de la economía del cantón, lo que evidencia una estructura productiva altamente concentrada.
Esta configuración responde al rol de Portoviejo como capital provincial, donde se concentran servicios institucionales, administrativos y de atención a la población.
Sectores intermedios y oportunidades de crecimiento
Otros sectores, aunque con menor participación, mantienen relevancia en la dinámica económica local. La construcción registra $ 63,73 millones, mientras que las actividades financieras alcanzan $ 30,80 millones.
Asimismo, el sector de transporte, información y comunicaciones suma $ 29,29 millones, y la manufactura llega a $ 28,74 millones, evidenciando un desarrollo moderado en actividades productivas complementarias.
Estos rubros son considerados clave para el crecimiento futuro, especialmente en un contexto de expansión urbana y modernización de servicios.
Producción primaria y minería, en niveles bajos
En contraste, sectores como agricultura, ganadería, silvicultura y pesca registran 24,06 millones de dólares, mientras que alojamiento y servicios de comida alcanzan 15,54 millones.
Por su parte, el rubro más bajo corresponde a la explotación de minas y canteras, lo que confirma la baja dependencia de actividades extractivas en el cantón.
Estos datos reflejan una economía con limitada participación de sectores primarios y turísticos, lo que plantea desafíos en términos de diversificación productiva.
Francisco Verduga destaca que en Portoviejo, pese a su innegable vocación agropecuaria, la falta de atención a la infraestructura en la zona rural afecta a la producción. “El socio estratégico, que es el Estado, está fallando. Por otra parte, la inseguridad hace que mucha gente se inhiba de producir por temor a la extorsión y los asaltos”, agrega.
Fortalezas y retos de la economía portovejense
El contexto cantonal demuestra que el principal rasgo de la economía de Portoviejo es su carácter urbano y orientado a servicios. La concentración en educación, comercio, salud y sector público evidencia una base sólida en actividades que generan empleo y flujo económico constante.
Mirella Adum indica que mientras la construcción depende de ciclos económicos y el comercio de la capacidad de consumo inmediato, la educación mantiene una demanda a largo plazo.
Sin embargo, esta misma concentración representa un reto, ya que limita la diversificación y reduce la participación de sectores como la industria, el turismo y la producción primaria.
Verduga sostiene que para diversificar la producción se requieren incentivos para quienes inviertan, créditos efectivos, leyes que beneficien a quienes emprendan y generen empleo, seguridad jurídica, entre otras medidas.
