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El Municipio de Santa Ana anunció la construcción de una celda en el vertedero local, en 2026, como respuesta a la emergencia administrativa, para prolongar su operatividad ante el colapso.
El proyecto forma parte de las acciones urgentes adoptadas por la administración municipal frente a la saturación del vertedero. La obra permitirá extender su uso.
Según el alcalde Gregorio Macías, la nueva celda es una solución temporal. El objetivo es ganar entre tres y cuatro años adicionales de funcionamiento.
El burgomaestre aclaró que se trata de una infraestructura limitada. “Es una celda pequeña, no definitiva, porque el vertedero está copado”, explicó.
Planificación y costos
El diseño técnico de la celda se encuentra en elaboración. La estructura se ubicará en un terreno privado situado detrás del actual vertedero.
El costo estimado de la obra asciende a 70.000 dólares, inversión considerada urgente dentro del contexto de crisis sanitaria y ambiental.
Macías también recordó que en 2023 se resolvió iniciar la expropiación de un predio de 5,46 hectáreas, propiedad de Edison Monge Mendoza.
Gestión intermunicipal
En marzo de 2024, el directorio de la Empresa Municipal Mancomunada de Aseo Integral (Emmai) tomó decisiones frente al colapso del vertedero.
Los cantones de 24 de Mayo y Olmedo asumieron la disposición final de sus residuos, reduciendo la presión sobre el sistema de Santa Ana.

Sin embargo, la sostenibilidad del modelo mancomunado está en evaluación. Las autoridades analizan su posible disolución o reestructuración.
Opciones a futuro
El alcalde indicó que se requiere autorización del Ministerio de Ambiente para construir un nuevo vertedero en otro sector del cantón.
Este permiso está condicionado al cierre técnico del actual basurero, lo que implica procesos adicionales y estudios especializados.
La construcción de una nueva celda definitiva podría alcanzar un costo aproximado de 1 millón de dólares, incluyendo consultorías técnicas.
Impacto ciudadano
Habitantes de Santa Ana expresan preocupación por la situación. Manuel Mendoza solicitó acelerar los procesos para resolver el problema de residuos.
El ciudadano destacó el impacto negativo en la imagen del cantón, especialmente en rutas turísticas como Ayacucho y Poza Honda.
En estos sectores, visitantes observan acumulación de basura en el ingreso del vertedero, lo que afecta la percepción del destino.
Contexto operativo
La última celda del vertedero funcionó entre 2014 y 2017, evidenciando la falta de renovación en infraestructura de disposición final.
Actualmente, en Santa Ana se recolectan alrededor de 14 toneladas diarias de basura, lo que incrementa la presión sobre el sistema.
El financiamiento del servicio se sostiene con aportes municipales. Santa Ana contribuye con 42.000 dólares mensuales, equivalentes a 512.000 dólares anuales.
Perspectivas
Las autoridades han identificado dos predios potenciales para la instalación de un nuevo vertedero, a la espera de aprobación ambiental.
La construcción de la celda emergente se perfila como una medida transitoria mientras se definen soluciones estructurales.
El manejo adecuado de residuos sólidos continúa siendo un desafío prioritario para la gestión municipal y la sostenibilidad de Santa Ana.
Con información de Miguel Cedeño
